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sábado, 28 de septiembre de 2013

Un paraguas en la Rambla de las Flores



En el mismo corazón de Barcelona, recorriendo uno de los paseos mas emblemáticos de la ciudad de Barcelona, lleno de flores que ocultan el pavimento, quioscos, teatros, restaurantes, cafeterias, pintores y actores ambulantes... todo lo que definiría Alexandre Cirici Pellicer como la "Quintaesencia de Barcelona, su belleza cambiante es propia de todas las estaciones del año", encontramos un rincón que casi nos obliga a preguntarnos qué historia se haya detrás de él.



Se trata de la Casa Bruno o también conocido como la Casa del Paraigües.


Edificio modernista  de vistosa fachada, que en su día albergara una tienda de paraguas, fue construido en el 1858 y posteriormente remodelado, en 1883 por el arquitecto Josep Vilaseca i Casanova.


Pasando por delante de él no podemos dejar de admirar los abanicos que llenan los espacios entre los balcones, los paraguas y el dragón chino que preside su esquina sosteniendo en su boca una farola de hierro forjado. 





Es quizá una de la esquinas más fotografiadas de la Rambla de la Flores. Un pequeño rincón oriental en el corazón de Barcelona.

jueves, 5 de septiembre de 2013

En tierra de Txantxikus

La villa de Oñate, aquella que fuera señorío y condado durante muchos siglos, desprende por cada uno de sus rincones, carácter y fuerza. 
Iglesia de los Agustinos




De gente amable, rica gastronomía y clima que invita al disfrute y al paseo, todo aquel que recorre este precioso espacio natural se da cuenta de que Oñate es una joya, con solera y personalidad.





Hay mucho que ver en este pequeño valle.  Uno de los lugares que el visitante no debe dejar de visitar es  La Universidad Sancti Spiritus, monumento identificador de Oñate que fue la primera universidad en instituirse en el País Vasco y la segunda en España. 

Universidad Sancti Spiritus (Oñate)
La fachada principal de este edificio de estilo renacentista, está repleta de imágenes y símbolos. En su interior alberga un precioso claustro y llaman la atención los artesonados de inspiración mudéjar, sobre todo el que cubre la escalera por la que se accede a la primera planta del claustro.



Claustro  Iglesia San Miguel Arcángel

Cruzando el pequeño jardín que hay frente a la Universidad, nos encontramos con uno de los tres ríos que nacen en esta pequeña villa (el río Ubao), cuyo cauce pasa por debajo del claustro de la Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel. La iglesia, es conocida principalmente por su torreón y por el retablo del altar mayor, obra de Juan Bautista de Suso.





Paseando por sus calles empedradas conocemos un poco más de este pedacito del País Vasco, de su cultura y de sus costumbres. 
Parte de fachada C. Consitorial
Nos sorprende la variedad de estilos artísticos que se pueden encontrar adornando la ciudad.
La Casa Consistorial (Noble edificio del Barroco de 1778) es uno de ellos, a espaldas de la Iglesia Parroquial de San Miguel Arcángel. 


Plaza Santa Marina
La Plaza de Santa Marina, delimitada por grandes tilos, es otro lugar que recoge las características de la sociedad burguesa de la época. 
La rodean los Palacios,  de Antia y Madinabeitia y de Baruekua, hoy convertido en la hermosa y moderna Casa de la Cultura.



Monasterio de Bidaurreta





Igual mención merece el Monasterio de Bidaurreta, edificio que muestra una curiosa mezcla de estilos (gótico, renacentista y mudéjar) y cuyo campanario luce más hermoso en el atardecer de Oñate.





Otra visita ineludible es la de la Casa-Torre de Zumeltzegi, lugar desde el que no sólo se puede ver todo Oñate sino prácticamente todo el valle. 
La torre, antiguamente la casa de la familia López de Guevara (Condes de Oñate), es en la actualidad un moderno hotel en cuya entrada principal se conserva el suelo original en forma de tablero de ajedrez del que parte la historia (más bien leyenda) de los txantxikus o ranas en castellano, que es el apelativo con el que se conoce a los oñatiarras. 


Vista de Oñate desde la Torre Zumeltzegui

Sin embargo, no podemos decir que hemos estado en Oñate sin haber visitado el Santuario de Arantzazu
Santuario de Arantzazu

A diez kilómetros de Oñate, en plena montaña, se ubica este monasterio y su basílica dedicada a la virgen, que a lo largo de los años ha sufrido cambios fruto de diversos incendios casuales o intencionados. 
Vista Torre campanil S. Arantzazu



En 1951, en lugar de reformarla, se decidió hacer una basílica nueva y más moderna, que reflejara una mezcla entre lo religioso y lo vanguardista. Y así se alzan en plena naturaleza las torres de la fachada y el campanil cubierto de miles de puntas de diamante calizas (en referencia a la púas del espino).  



Friso de los 14 Apóstoles. Santuario de Arantzazu

De estilo provocador para su tiempo, llama la atención el friso de los 14 apóstoles y la Piedad del artista vasco Jorge de Oteiza, las puertas de la basílica con asimétricos dibujos geométricos de Eduardo Chillida,  el retablo de 600 metros cuadrados de madera de Lucio Muñoz,las vidrieras del franciscano donostiarra Javier Álvarez de Eulate y las pinturas de la cripta de Néstor Basterrechea



Retablo del Altar Mayor



Reconocida internacionalmente, esta obra atemporal, que no deja indiferente a nadie, es la última parada por el Alto Deba y punto de referencia de una de las más bonitas poblaciónes de Guipúzcoa, Oñate.


domingo, 28 de julio de 2013

Una villa de ensueño

Pequeña villa escondida, admirada por su gran belleza, sus grutas y jardines hacen que nos escapemos de la rutina. Sus palacios, lo más emblemático del lugar, parecen sacados de un cuento de hadas que nos trasladan a otra época.



Marcado por las huellas de los que pasaron por allí, Sintra fue lugar escogido para el veraneo de reyes y nobles portugueses, y sigue siendo un lugar preferido por aquellos que desean disfrutar tanto de sus paisajes y edificios, como también de su repostería sobre todo de los Travesseiros (trenzados)  y de las más famosas Queijadas (quesadas).

Paseando por sus rincones, en el mismo corazón de Sintra, descubrimos el palacio Quinta de la Regaleira.  

Quinta da Regaleira

Su entrada escondida nos abre paso a este palacio (considerado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) cuyos alrededores se relacionan históricamente con la alquimia, la masonería y los templarios, llenando el ambiente de una magia y una luminosidad que atrae a todo el que lo visita.

 Entrada a Quinta da Regaleira

Sin duda, otra lugar que visitar en Sintra es el Palacio da Pena,  residencia de la Familia Real Portuguesa durante el siglo XIX.
Este singular palacio, se eleva sobre la colina como una visión de ensueño. Fue la propia familia real la que se encargó de su decoración.
De estilos manuelinos, árabes y medievales, con azulejos por doquier, figuras mitológicas cargadas de simbología, galerías de arcos y la utilización del rosa y el amarillo dieron forma a un verdadero palacio de cuento de hadas que conserva casi intactos los muebles y objetos tales como los dejaran sus últimos ocupantes reales.

Tritón a la entrada del Palacio da Pena

Pasada la segunda puerta, sorprende el llamado Arco del Tritón, una extraña criatura medio hombre medio pez. extraño e impactante pórtico que lleva al Patio dos Arcos, desde el que se puede tener una hermosa vista de la sierra.



Palacio da Pena

Envolviendo el palacio, nos encontramos con un inmenso jardín en el que habitan numerosas especies animales y vegetales que la propia familia real hizo traer desde distintos lugares del mundo. La variedad hace que el jardín ofrezca un espectáculo diferente en cada estación del año.
Sin duda un hermoso rinconcito que hay que visitar.

domingo, 14 de julio de 2013

El otro Gaudi

"Para hacer las cosas bien es necesario: primero, el amor; segundo, la técnica" .


Imagen de Gaudi  (obra de José Luis Fernández) frente a la Casa Botines. León.

Gaudí, con sus palabras y, sobre todo, con sus obras mostró tanto la perfección del arte como la personal.
Gran maestro de la arquitectura, de todos sus trabajos, pocos fueron los realizados fuera de Cataluña. Concretamente sólo cuatro, uno de ellos en Comillas (Cantabria) y los otros tres en la provincia de León.
En Comillas podemos encontrar El Capricho, curiosa obra arquitectónica enmarcada en un bello entorno natural. 
En la provincia de León, Gaudí dejó su huella con dos edificios como son la Casa Botines, ubicada en el centro de la ciudad de León,  y El Palacio Episcopal de Astorga. Además en la propia Astorga, también se encuentra la Tumba del Dr. Grau, obra menos conocida del artista.

Casa Botines, León

La Casa Botines, también llamada Casa de Fernández y Andrés, es una magnifica construcción, ubicada en el mismo corazón de la ciudad de León y flanqueada por cuatro torres que recuerdan a los castillos medievales. En su fachada se haya un Reloj y una imagen de San Jorge y el dragón. En 1950 quisieron sustituir la imagen por otra de la patrona de la ciudad, encontrando dentro de la estatua un tubo de plomo que contenía documentos relativos a la construcción, como planos y diseños firmados por Gaudí, por lo que decidieron dejarla tala cual estaba.


Fachada Casa Botines


Inicialmente su construcción se realizó para albergar una fábrica de textiles en su sótano y viviendas en la parte de arriba, aunque hoy en día alberga la sede de una caja de ahorros.
Para poder observarla y disfrutarla con más detenimiento podemos sentarnos, frente a ella, en un banco junto a una imagen en bronce del propio Gaudí.


Un poco más al suroeste de esta provincia, en Astorga, se haya el Palacio Episcopal de la ciudad y la Tumba del Dr. Grau.

Palacio Episcopal de Astorga, León.

La primera piedra de Palacio fue puesta en 1889, pero por diversas circunstancias, la muerte de Gaudí y la muerte del Obispo entre otras, la obra no se terminó hasta la década de los 60.
El palacio tiene un aspecto que recuerda, al igual que la Casa Botines, a los castillos medievales, con almenas, miradores e incluso un foso que rodea todo el monumento y en el que están ubicadas tres estatuas de ángeles, diseñadas por el propio Gaudí, aunque su ubicación actual no es la que les correspondería inicialmente.


Interior del Palacio Episcopal de Astorga, León.

En su interior se mezclan varios estilos y en las plantas superiores se puede disfrutar de la mezcla de ambientes que crean las columnas y las vidrieras al paso de la luz.
Hoy en día el Palacio es la sede del Museo de Los Caminos, donde se puede encontrar una gran colección de objetos, en su gran mayoría relacionados con el Camino de Santiago, puesto que la ciudad de Astorga es un importante lugar de paso para los peregrinos.